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Consecuencias de una mala alimentación en los niños

Consecuencias de una mala alimentación en los niños 4 mayo, 2018Deja un comentario
Consecuencias de una mala alimentación en los niños

Los médicos no se cansan de decirlo, la alimentación en los niños es importantísima. Los medios de comunicación lanzan campañas anualmente; y es que, aunque somos cada vez más conscientes de las patologías asociadas a una mala alimentación en los niños, parece que en muchos casos nos cuesta reaccionar. Quizá si observamos algunas de las consecuencias de una mala alimentación en los niños, la cosa cambie.

¿Qué efectos tiene una mala alimentación en los niños?

Preocúpate de la alimentación de tu hijo y de toda tu familia. Apuesta por una dieta sana llena de alimentos ricos en vitaminas y nutrientes, como las verduras y la fruta. Descubre algunos de los efectos de una mala alimentación y nutrición infantil a continuación:

Problemas de peso y talla

Tanto por exceso como por defecto. Una mala alimentación hace que tu hijo tenga problemas de peso y de talla. Si abusamos de comidas calóricas, el niño puede comenzar a sufrir obesidad. En el caso de que la alimentación no sea la correcta y no reciba los nutrientes necesarios, puede tener un desarrollo mucho más lento.

En ambos casos los problemas derivados son más que evidentes, hipertensión arterial, osteoporosis, enfermedades renales o de corazón y un largo etcétera. Además, no hay que olvidar que el aumento descontrolado del colesterol (también en niños es posible) y ciertos tipos de cáncer están asociados también a una mala alimentación.

Una falta notable de hierro

Hay alimentos con hierro que tu hijo tendrá que introducir en su dieta sí o sí. Frutos secos, verduras de hoja verde o algunas legumbres ¿Por qué es tan importante? Muy sencillo, si el pequeño no tiene una alimentación correcta en la que figuren estos alimentos, podría tener una deficiencia nutricional que desemboque en anemia.

La anemia tiene efectos sobre el desarrollo intelectual de los niños que son muchas veces irreversibles. La anemia es capaz de acortar la capacidad de analizar y entender, algo que limita la inteligencia.

Aumenta el riesgo de padecer hipotonía

La hipotonía o debilidad muscular es una consecuencia de la mala alimentación en los niños. Se puede diagnosticar a raíz de síntomas como la tristeza, apatía, palidez, cese del crecimiento o llanto en los niños más pequeños. El bajo rendimiento físico y escolar es, además, otro riesgo asociado.

Proteínas en su justa medida

Las proteínas son completamente imprescindibles para la formación de la fibra muscular en los niños. Por tanto, su ingesta debe ser la adecuada. No obstante, si el niño toma demasiadas proteínas, tendrá una sobrecarga en los riñones y el hígado. Esto podría tener consecuencias negativas, pues en ambos casos son responsables de desechar las sustancias nocivas que se acumulan en el metabolismo. Si hay un déficit de proteínas, además, se podría producir caquexia, agotamiento y atrofia muscular, cansancio y debilidad.

Ingesta de carbohidratos

Un exceso de carbohidratos en el niño podría derivar en obesidad, diabetes infantil o enfermedades cardiovasculares. Además, también aparecerían más caries, cambios de humor y falta de concentración e incluso hiperactividad.

Por otro lado, si no hay un aporte de carbohidratos adecuado, el niño sentirá fatiga e inapetencia. Es el combustible que el cuerpo necesita, por lo que su escasa ingesta hace que tu hijo se sienta menos enérgico.

Controla el consumo de grasas

Las grasas en exceso producen sobrepeso. No obstante, el déficit de estas grasas produce avitaminosis, o falta de vitaminas A, D, E, y K. Estas vitaminas son esenciales para el correcto desarrollo del niño. Además, una carencia vitamínica, podría derivar en problemas de tiroides, anemia, escorbuto o raquitismo.

Apuesta por una dieta variada y equilibrada

Lo mejor para evitar una mala alimentación en los niños es intentar tener una dieta variada. Todos sabemos qué alimentos son sanos y cuáles no lo son tanto. Abusar del azúcar o de la comida basura no es una opción. Menos hamburguesas y pizza y más ensaladas, legumbres, fruta y pescado. Además, en cuanto a las carnes se refiere, mejor dejar a un lado las carnes rojas.