La inteligencia lógico-matemática consiste en saber solucionar problemas a través del razonamiento. Los niños con esta habilidad son rápidos para pasar de lo abstracto a lo concreto hallando tamaños y proporciones desde sus primeros años.
Todos los niños empiezan a experimentar con los números desde pequeños. Diferencian cuando un juguete es más grande que el otro y mientras comen un dulce hacen lo mismo notando los diferentes tamaños.
Sin embargo cuando ingresa a la escuela y aprende de forma más metódica los símbolos numéricos, las complicaciones en su aprendizaje aparecen entre otras razones por el modelo de enseñanza impartido. Una mala metodología limita la compresión de las matemáticas
La inteligencia lógico-matemática les permite a muchos niños destacar en cursos relacionadas a los números y en un futuro ser grandes médicos, economistas o ingenieros.