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Todo sobre el crup, la tos nocturna del bebé

Todo sobre el crup, la tos nocturna del bebé 3 mayo, 2018Deja un comentario
Tos nocturna en bebés

Hay una tos seca que se agudiza por las noches y dificulta la respiración y el sueño del bebé. Esa tos se llama crup, y aunque no es peligrosa, conviene tratarla para poder aliviar el malestar de los pequeños. Te acercamos todo sobre el crup, la tos nocturna del bebé, a continuación.

¿Qué es el crup y cómo aparece?

La tos es un reflejo de defensa de nuestro organismo. Cuando tenemos tos, nuestras vías respiratorias están intentando limpiarse de mucosidades y de cuerpo extraños que han podido penetrar en ellas. Esto es imprescindible para no tener problemas de obstrucciones e infecciones. Nos pasa a nosotros, pero también a los bebés.

Que un bebe tosa no es problema. El problema está cuando esa tos es irritativa, constante y se acentúa por las noches. El bebé duerme menos, le cuesta respirar, está cansado e irritado y tiene un malestar generalizado. Esta tos irritativa nocturna, tan característica, es la conocida como crup.

Cuando tu bebé está congestionado durante varios días y lleva durmiendo mal también durante varias noches debido a la tos, fíjate bien. Si la tos es seca e irritativa podría ser crup.

No es motivo de urgencia, aunque deberías coger hora en el pediatra para que lo examinara. Se trata de los coletazos de un fuerte resfriado, aunque también se puede contraer si un niño ha tenido contacto con las secreciones nasales de otro pequeño con crup. Podemos decir que el crup es de origen vírico, en muy pocas ocasiones tiene origen bacteriano. Asimismo, se localiza en la garganta y en las vías respiratorias altas.

¿Cuáles son los síntomas del crup en el niño?

La sintomatología del crup en niños y bebés es clara. Hay una inflamación y estrechamiento de la garganta, así como de las vías respiratorias altas. Esto hace que el niño produzca una especie de ronquido al respirar, algo que se acentúa mientras duerme. Puede parecer alarmante y llegar a preguntarte si es normal que el bebé haga ruido al respirar, pero no lo es tanto.

Otros síntomas de esta afección podrían ser: ronquera, fatiga, malestar y tos perruna (que se acentúa cuando el niño se tumba). En algunas ocasiones, el crup puede producir fiebre, aunque no es siempre así.

Para diagnosticar el crup infantil, el pediatra remitirá pruebas específicas como una radiografía de tórax y cuello de tu hijo. Así, podrá valorar el estado de sus pulmones y el de las vías respiratorias altas. Otra prueba que se suele pedir es una analítica de sangre y la obtención de una muestra de moco de la garganta. Esto se hace para saber qué tipo de microorganismo está causando el crup.

Cómo aliviar el crup

La medicación es esencial. No obstante, también hay algunas medidas que puedes tomar para ayudar a tu hijo a combatir el crup. Coloca recipientes llenos de agua en todas las habitaciones. Esto hará que el ambiente se mantenga húmedo, sobre todo si hay calefacción en el interior. Recuerda cambiar el agua que no se evapora. Si no lo haces podría ser un criadero de gérmenes.

Intenta que tu hijo beba mucha más agua o cualquier otro líquido en general durante el día. El agua ayuda a disolver las mucosidades que se pueden acumular en las vías respiratorias. Otra idea es añadir gotas de limón al agua, pues tiene grandes propiedades desinfectantes. Si el pequeño empieza a toser repentinamente y no sabes cómo calmar la tos del niño, puedes hacer varias cosas:

  • Sacarlo al balcón o asomarlo a la ventana durante un rato para que respire aire fresco y renovado lo aliviará.
  • Deja correr la ducha con agua muy caliente y ve con tu hijo al cuarto de baño. El vapor hará que las vías respiratorias funcionen un poco mejor.
  • Llévalo a urgencias si ves que la tos persiste durante unas horas.