Cuidado InfantilSalud¿En qué consiste el Método Rubio para tratar los cólicos del lactante?

¿En qué consiste el Método Rubio para tratar los cólicos del lactante?

¿En qué consiste el Método Rubio para tratar los cólicos del lactante? 6 Noviembre, 2017Deja un comentario
¿Qué es el Método Rubio para calmar los cólicos del lactante?

El cólico del lactante no es una enfermedad, sino un mecanismo natural en el organismo de muchos bebés. Por este motivo, no está indicado el uso de medicamentos para tratarlo, aunque sí se puede recurrir a remedios más naturales para calmar los cólicos, como el Método Rubio. Te contamos todo lo que necesitas saber sobre el Método Rubio para tratar los cólicos del lactante, a continuación.

Si tu bebé padece cólicos y éstos se deben, principalmente, a la acumulación de gases o a una mala asimilación de la leche, puedes probar un método útil y revolucionario que le ayudará a aliviar las molestias. Por si no lo conocías, te contamos en qué consiste el Método Rubio para tratar de forma eficaz los cólicos del lactante y qué beneficios puede aportar a la salud del bebé desde su nacimiento.

Características del Método Rubio para calmar los cólicos del bebé

Aunque desde el punto de vista científico y médico se desconoce el origen y las causas reales que provocan el cólico del lactante, lo cierto es que esta dolencia se manifiesta en muchos bebés recién nacidos y suele remitir a partir de los tres o cuatro meses de vida.

Los cólicos del lactante son, fundamentalmente, espasmos o contracciones involuntarias del intestino, que causan dolor, irritación y malestar al bebé que los padece provocando, entre otros muchos síntomas, un llanto prolongado e inconsolable durante varias horas seguidas. Los bebés que padecen el cólico del lactante suelen, además de llorar durante más de tres horas al día, adoptar también otras posturas características, ya que flexionan las piernas sobre el abdomen, también aprietan los puños, o ponen el abdomen tenso.

Al tratarse de un mecanismo de defensa, es posible aliviar los cólicos del lactante desde un punto de vista mucho más natural, como por ejemplo, a través del conocido como Método Rubio. Por si no lo sabías, el Método Rubio surgió en el año 1996, gracias a un osteópata español llamado Domingo Rubio. Este método consiste, básicamente, en sesiones de osteopatía a través de masaje y relajación para calmar los síntomas del cólico del lactante en los bebés. Otras de las características del Método Rubio para aliviar los cólicos son:

  • De forma general, el Método Rubio se lleva a cabo en dos sesiones: una primera sesión de masaje de la zona externa del vientre del bebé. Y una segunda sesión, que se practica una semana después de la primera, y en la que el masaje se lleva a cabo de una forma más profunda.
  • Cuando se practica el Método Rubio, las sesiones han de realizarse con el bebé relajado, y si se practica de forma correcta y profesional, se estima que alrededor del 90% de los cólicos del lactante suelen mejorar sustancialmente.
  • Además de mejorar los síntomas propios del cólico del lactante, el Método Rubio es también muy eficaz para mejorar todas las funciones que están relacionadas con la alimentación y con la asimilación de los alimentos en los bebés. Pues no hay que olvidar que, una buena parte de los casos de cólicos del lactante suelen ser agravados por los gases, las intolerancias alimentarias (como la intolerancia a la lactosa del bebé), o por la inmadurez del sistema digestivo de los recién nacidos.
  • Por ello, y además de en casos concretos de cólicos del lactante, el Método Rubio está también indicado en otras patologías de los bebés como el reflujo gastroesofágico, en casos de insomnio e irritabilidad, incluso, para asimetrías faciales o craneales, como la plagiocefalia.

Si tu bebé padece cólicos del lactante y quieres tratarlos de forma natural sin necesidad de recurrir a otras fórmulas como la homeopatía o los medicamentos, puedes probar con el Método Rubio, pues le ayudará a mejorar sus pautas alimentarias, y también le facilitará el tránsito intestinal, así como la evacuación de las heces y los gases.