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Cómo curar las heridas a un bebé

Cómo curar las heridas a un bebé 5 noviembre, 2017Deja un comentario
Consejos para curar heridas al bebé

Son muy pequeños pero a medida que crecen, los bebés gana en movilidad con asombrosa rapidez y no es extraño que se hagan alguna herida antes de lo que crees. Si es algo grave, ya sabes lo que hay que hacer ¡a urgencias!, pero ante pequeñas lesiones tú misma puedes hacer una primera cura de las heridas del bebé, poco a poco.

A partir de los seis meses y sobre todo cuando comienzan a gatear y luego aprenden a caminar, un golpe, un rasguño, un corte superficial, una erosión cutánea por una caída… son el resultado de accidentes que no revisten excesiva importancia y que se producen con relativa frecuencia. Ni te alarmes ni te sientas culpable. Empezar a explorar el mundo es lo que tiene. Valora la situación y actúa en consecuencia para aprender a curar cortes y arañazos al bebé desde el primer momento.

Consejos para curar cortes y arañazos en bebés

Lo más importante para curar una herida al bebé es evitar que se infecte, por eso, debes lavarla con cuidado. Puedes hacerlo simplemente con agua templada y un poco de jabón neutro. Si tu hijo es muy pequeño, utiliza mejor agua previamente hervida o suero fisiológico. No restriegues, simplemente deja correr el agua y, una vez limpia, seca la herida con una gasa esterilizada. Si se trata de un rasguño superficial, también puedes aplicar un antiséptico, siguiendo las indicaciones de primeros auxilios para niños y bebés; sin embargo, en bebés de pocas semanas/meses conviene consultar con el pediatra o farmacéutico por sus posibles contraindicaciones. A la hora de limpiar una herida al bebé, no utilices algodón porque las hebras podrían adherirse a la misma.

Si se trata de un corte y la herida sangra, debes intentar parar la hemorragia presionando con una gasa sobre ella y procurando, además, elevar la zona afectada cuando sea posible (por ejemplo si se produce en una pierna o brazo), así reducirás la llegada del caudal sanguíneo. Si pasados unos minutos el corte continúa sangrando, debes acudir al médico. Por el camino, sigue presionando la zona con la gasa.

Si tu pequeño se ha caído y se ha dado un golpe, para reducir el dolor y la futura hinchazón, el hielo es un remedio efectivo. Nunca lo apliques directamente sobre la piel del bebé. Envuelve siempre los cubitos en una gasa o paño limpio y aplícalo sobre la zona dolorida. Reducirás el futuro chichón. Esta primera cura también sirve en el caso de herida en un labio. Mantén el hielo unos minutos y retira, repitiendo la operación varias veces.

¿Cuándo acudir al médico si el bebé se hace una herida?

Por supuesto, el sentido común te indicará si la situación de las heridas del bebé es grave o no, pero ante determinadas heridas pueden surgirte dudas sobre la salud del bebé. Fíjate en qué casos conviene siempre acudir al médico.

  • Cuando el bebé se ha lesionado con algún objeto especialmente sucio u oxidado. Puede que además de la cura del arañazo del bebé, sea necesario ponerle alguna vacuna como la del tétanos.
  • Cuando veas que los bordes de un rasguño están muy separados u observes que hay desprendimiento de la piel. Aunque se trate de una herida superficial, tal vez el niño necesite algún apósito o tirita que facilite la correcta cicatrización.
  • Ante un corte evidentemente profundo que sangra de manera abundante. Puede que la herida requiera puntos para cerrarse.
  • Si tu hijo se ha clavado algo: un cristal, algo metálico… Es mejor que ese pequeño objeto lo retire un profesional sanitario para evitar que pueda causar un daño mayor.
  • Si tras una caída o golpe fuerte, notas que la zona afectada se inflama de manera considerable. No pongas al bebé una venda por tu cuenta salvo que seas enfermera.