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Cómo usar un termómetro de frente en los bebés

Cómo usar un termómetro de frente en los bebés 13 Noviembre, 2017Deja un comentario
Cómo usar el termómetro de frente en el bebé

El termómetro de frente resulta muy práctico para tomarle la temperatura a bebés y niños de corta edad, porque es capaz de hacer lecturas de temperatura en muy pocos segundos. Anota estos consejos para usar el termómetro de frente del bebé y sácale todo el partido que puedas.

Los termómetros de frente, también conocidos como termómetros sin contacto, son una herramienta muy práctica para tomarle la temperatura a los bebés y a niños pequeños hasta los seis años de edad.

Sin embargo, para sacarle el máximo partido a este tipo de termómetros para bebés y para evitar lecturas erróneas, es conveniente saber bien cómo usar un termómetro de frente en los bebés. Te  contamos todo lo que debes saber sobre este tipo de termómetro a continuación.

¿Cómo se usa el termómetro de frente?

Una de las grandes ventajas del termómetro de frente en el uso con bebés y niños de corta edad es, precisamente, que éstos son capaces de hacer lecturas de temperatura en muy pocos segundos. Esto nos permite, por ejemplo, tomarle la temperatura al bebé cuando está dormido sin que se entere. También hay que tener en cuenta al usar estos termómetros de frente es que éstos no funcionan igual que los que se usan, por ejemplo, en el oído, o por vía rectal o axilar.

El termómetro digital de frente mide la energía de los infrarrojos emitida por la piel del bebé por encima de las cejas y tejidos de alrededor. La energía es captada por una lente y ésta se  convierte en temperatura. Además, otra gran ventaja de este termómetro es que te permite ponerlo en contacto directo con la frente de tu bebé, o usarlo alejado de la frente, como tú prefieras.

Sin embargo hay que tener en cuenta que los termómetros de frente son algo más sensibles a las condiciones externas debido, principalmente, a que si tu quieres con ellos no se establecerá un contacto directo con la piel del bebé en ningún momento de la medición de temperatura.

Cómo usar un termómetro de frente para el bebé

Si has decidido comprar un termómetro de frente para tomarle la temperatura a tu bebé, debes dedicar un buen rato a aprender cómo se utiliza este tipo de termómetro, y hacer también varias mediciones de prueba para que puedas conocer in situ su uso. Y es que uno de los aspectos que más negativamente pueden influir en el funcionamiento de los termómetros de frente es, precisamente, que si estos tienen sucio el sensor, puede que no funcionen adecuadamente. Descubre a continuación cómo usar un termómetro de frente para medir la temperatura del bebé correctamente:

  1. Antes de tomar la temperatura al bebé con un termómetro de frente, debes limpiar el sensor del termómetro con un paño seco, y nunca soplar ni tocar con las manos este sensor infrarrojo, ya que esto podría afectar a las  próximas mediciones de temperatura que le hagas a tu bebé. También es importante que conozcas la temperatura normal del cuerpo del bebé de forma aproximada.
  2. También debes tener en cuenta que la temperatura del lugar en el que guardes el termómetro sea la adecuada, y si es muy diferente a la del lugar en el que vas a realizar la medición, es preferible que esperes unos minutos para que la temperatura interna del termómetro se equilibre adecuadamente.
  3. Otros factores externos que influyen en el funcionamiento de los termómetros de frente son, por ejemplo, que el bebé haya estado expuesto a temperaturas muy altas antes de la medición. En este caso, lo conveniente es dejarlo reposar durante 10 minutos y en la misma habitación en la que se encuentre el termómetro de frente.
  4. Con los termómetros de frente es posible obtener los resultados en tan sólo dos segundos, y además, estos cuentan con un indicador de fiebre y con un registro de memorización de las anteriores temperaturas que le has tomado a tu bebé.
  5. Para utilizarlo correctamente, debes colocar el termómetro en contacto directo con la frente del bebé, o ponerlo a una distancia aproximada de 5 centímetros, y siempre con la piel limpia y el cabello del niño bien retirado de la cara.