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Alimentación de la mamá durante la lactancia

Alimentación de la mamá durante la lactancia 1 Junio, 200912 comentarios
Alimentación para la lactancia

Una de las dudas frecuentes de las mamás que acaban de tener un hijo es si su alimentación afectará a la calidad de la leche materna que producen para alimentar a su bebé. Debes seguir una alimentación lo más variada posible, completa y equilibrada, y tener en cuenta algunos consejos que te ofrecemos a continuación.

Durante la lactancia, ya no hay alimentos prohibidos de forma general. Siguen habiendo, eso sí, algunas creencias, como que no se deben comer uvas, fresas, espárragos o alcachofas. Si te parece que tu hijo rechaza de forma repetida el pecho después de comer un alimento determinado, puedes evitar comerlo. A veces, el rechazo se produce sobre todo porque determinadas comidas cambian el sabor de la leche materna y al bebé no le gusta; esto, sin embargo, es también una ventaja de la lactancia, que el pequeño se va familiarizando con sabores variados.

Alimentos recomendados para mamás lactantes

Para llevar una alimentación saludable, procura que no te falten proteínas en tu menú como mamá lactante. Las encontrarás en carnes poco grasas, aves, pescado blanco y azul, huevos o leche. Aumenta también la cantidad de alimentos ricos en hidratos de carbono, como cereales, pan, arroz, pasta, patatas y legumbres. Es imprescindible comer también fruta fresca, verduras de color verde oscuro (brócoli, espinacas…) así como lácteos y un buen aporte de líquidos.

Aunque no lo creas, amamantar a tu bebé supone un mayor gasto calórico, por lo que tu médico o nutricionista podría recomendarte consumir 500 calorías de más al día. También necesitarás ingerir más alimentos ricos en vitamina C, A, D, E, B1, B2 y ácido fólico, por lo que, a no ser que te diagnostiquen un problema de salud concreto, no es necesario que tomes ningún suplemento farmacológico.

En definitiva, es fundamental que las mamás lactantes sigan una dieta variada y equilibrada, evitando aquellos alimentos que puedan modificar el sabor de la leche, como el ajo, el apio o los espárragos, ya que tienen un sabor más fuerte y podría influir negativamente en la alimentación de tu bebé.